
La senda (Do) del Karate, es un camino difícil de recorrer, exigente y solitario.
En este camino encontraremos profesores y amigos que nos muestren la vía, pero deberemos recorrerla solitariamente en un camino que pareciera no tiene fin, por lo mismo no debemos desesperarnos en esta búsqueda, la que irá cambiando de objetivos a medida que avanzamos en ella.
La asistencia a un Dojo de artes marciales tradicionales, y guiados por un buen profesor nos potenciará en la búsqueda de una mejor técnica y acompañado a esto comenzaremos a cambiar nuestra forma de pensar, y de expresarnos en la vida. Intentaremos formarnos como mejores personas, dejando de lado la arrogancia y los egos, buscando el autocontrol y la humildad.
Sin duda la energía colectiva que se logra al entrenar en un Dojo nos motiva para seguir en esta senda tan difícil, donde siempre será mas fácil como dice mi Sensei "realizar cualquier otra cosa, ver TV, jugar un partido de fútbol o mas cómodo aun ...no hacer nada".
En este difícil camino existen a veces personas que nos pueden enseñar que todo el esfuerzo que realizamos asistiendo a clases en el dojo 3 veces por semana, no es tan difícil como realizar este entrenamiento en solitario, donde no hay un compañero ni un Sensei motivandote a no abandonar tu búsqueda.
Verdaderamente estas personas autodidactas, tienen un grado de motivación y exigencia superior al promedio, ya que además de asistir al dojo, también son capaces de continuar su búsqueda solitariamente emulando quizás a esos antiguos maestros que buscaban la perfección en interminables practicas en la montaña o quizás a orillas del mar.
Si bien es cierto que esta practica solitaria puede tener sus contras, ya que a menos que tengamos una gran parte del camino recorrido caeremos inevitablemente en fallos técnicos, pero como dijo Sensei Funakoshi " ES MAS IMPORTANTE EL ESPÍRITU QUE LA TÉCNICA".