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lunes, 13 de julio de 2026

La Revista “DOJO”

Dojo: Un Viaje a la Época Dorada de las Artes Marciales

Bienvenidos, amantes de las artes marciales, a un nuevo artículo en el blog de Budokan Sevilla por David Vallejo. Hoy vamos a realizar un viaje al pasado, a una época en la que el conocimiento y la pasión por las disciplinas marciales se transmitían a través de un medio que marcó a toda una generación: la mítica revista Dojo.

El Puente entre Oriente y Occidente: Historia y Legado

En los años 70, cuando internet era solo un sueño lejano y las redes sociales no existían, los practicantes de artes marciales en España necesitaban una conexión con el mundo. Esa conexión llegó en forma de revista. Nacida originalmente como Budo, esta publicación se consolidaría y evolucionaría para convertirse en Dojo, el principal puente informativo y cultural para los aficionados españoles .

Durante décadas, Dojo fue mucho más que una simple revista. Fue el santuario semanal o mensual al que acudíamos en busca de técnica, historia y actualidad. En sus páginas, repletas de reportajes técnicos, entrevistas exclusivas y noticias internacionales, descubrimos las biografías de las figuras más importantes de las disciplinas asiáticas y, cómo no, del emergente y espectacular Full Contact. Para todos aquellos que crecimos en la «generación del videoclub», Dojo era una guía indispensable y un objeto de culto que atesorábamos con mimo .

Pedro Conde: El Director Técnico que Nos Trajo el Cine Marcial

Pero si hay un nombre indisolublemente ligado al éxito y la influencia de esta revista, ese es el de Pedro Conde. Como periodista y director técnico, Conde fue el alma de la publicación y un pilar fundamental para entender la cultura marcial en nuestro país.

Su labor fue titánica. A través de sus artículos y su visión, Dojo se convirtió en la ventana a las últimas novedades del cine marcial. En una época en la que el género comenzaba a despuntar con fuerza en Hollywood, Pedro Conde nos traía las exclusivas que nadie más ofrecía. ¿El resultado? Entrevistas míticas a las leyendas que estaban definiendo el género:

· Jackie Chan, el maestro de la comedia y la acrobacia.
· Chuck Norris, el símbolo del karate americano y la contundencia.
· Steven Seagal, el introductor del Aikido en el gran público.
· Jean-Claude Van Damme, el «Músculo de Bruselas» que personificó al héroe del cine de acción de los 80 y 90 .

Gracias a Pedro Conde y a la revista Dojo, los aficionados españoles no solo veíamos las películas, sino que comprendíamos la técnica, la filosofía y el contexto de los artistas marciales que aparecían en la gran pantalla.

El Legado Continúa: «Dojo. Las artes marciales en el cine»

La huella de esta época dorada es tan profunda que sigue viva a día de hoy. La pasión que despertó la revista y el cine marcial de aquellos años ha inspirado nuevos proyectos que rinden homenaje a aquella generación. Un ejemplo perfecto es la colección de libros «Dojo. Las artes marciales en el cine», publicada por la Editorial Applehead Team .

Esta obra, del historiador cinematográfico David Da Silva, no solo recupera el nombre y el logotipo de la extinta revista como un emotivo tributo, sino que se adentra en la historia del cine de artes marciales a través de varios volúmenes que abarcan desde los orígenes en Japón y Hong Kong hasta la era moderna de las MMA . Es, en definitiva, la guía definitiva en español sobre la revolución de las películas de artes marciales en Hollywood, un digno sucesor de aquel espíritu que Pedro Conde y su equipo supieron inculcar en la revista Dojo .

Desde Budokan Sevilla, queremos rendir nuestro pequeño homenaje a esta publicación que fue, para muchos, la primera escuela de artes marciales fuera del tatami. ¡Os invitamos a recordarla y a seguir disfrutando de su legado!

¡OSU!

sábado, 17 de enero de 2026

Mente clara, técnica limpia

Mente clara, técnica limpia: La Esencia del Karate-Do

En el camino del karate, cada movimiento, cada técnica, es mucho más que una simple acción física. Es una expresión del estado interno del practicante. La famosa frase "mente clara, técnica limpia" no es solo un lema motivador; es una verdad fundamental que todo karateka experimenta tarde o temprano en su viaje marcial.

El Origen de la Técnica: La Confluencia de Mente y Cuerpo

La técnica no nace únicamente del entrenamiento muscular o la repetición mecánica. Nace de una mente enfocada, serena y consciente. El karate-do es, en esencia, un arte de auto-conocimiento donde el dojo se convierte en un laboratorio para observar cómo nuestros estados internos se manifiestan en lo físico.

Cuando tu mente está cargada:

· Dudas: Parálisis en la toma de decisiones, reacciones tardías.

· Estrés: Tensión muscular innecesaria, respiración entrecortada.

· Ego: Técnicas exageradas, desequilibrio, exposición a contraataques.

Estos estados mentales se traducen directamente en movimientos tensos, imprecisos y forzados. La técnica pierde su eficiencia y belleza, convirtiéndose en un esfuerzo contraproducente.

El Estado de Fluir: Cuando la Mente se Aquieta

El momento de transformación ocurre cuando logramos aquietar el diálogo interno. Este estado -conocido como mushin (mente sin mente) en las artes marciales japonesas- permite:

· Percepción aumentada: Ves no solo el ataque, sino la intención detrás.

· Tiempo desacelerado: Percibes el momento exacto (debana) para actuar.

· Respiración consciente: Cada exhalación se convierte en anclaje y fuente de poder.

· Ejecución económica: Sin gasto energético innecesario, sin movimientos superfluos.

Una técnica limpia es aquella que ha sido depurada de lo accesorio. Es el reflejo visible de años de:

· Disciplina: Entrenamiento constante incluso cuando no hay motivación.

· Constancia: La repetición consciente que lleva a la maestría.

· Enfoque interno: La capacidad de observarse sin juicio durante la práctica.

El Paradigma del Verdadero Poder

Aquí yace la paradoja esencial del karate avanzado: no se trata de hacer más fuerza, sino de aplicar la fuerza correcta en el momento preciso. Esto requiere:

1. Pensar menos: Reducir el análisis paralizante

2. Sentir más: Desarrollar sensibilidad kinestésica y percepción

3. Confiar en el entrenamiento: Permitir que el cuerpo responda desde la memoria muscular

El verdadero poder del karateka emerge cuando:

· La mente está en calma como la superficie de un lago en día sin viento

· El cuerpo obedece con precisión milimétrica

· La intención y la acción se fusionan en un mismo instante

Entrenamiento Dual: La Disciplina Integral

El crecimiento marcial auténtico requiere un entrenamiento dual:

Para la mente:

· Meditación (mokuso) al inicio y final de cada entrenamiento

· Visualización de técnicas antes de ejecutarlas

· Práctica de atención plena durante los kihon (ejercicios básicos)

· Estudio de los principios filosóficos del budo

Para la técnica:

· Repetición consciente, no mecánica

· Retroalimentación constante con espejos o video

· Entrenamiento con diferentes compañeros y contextos

· Descomposición y análisis de cada movimiento

El Dojo como Microcosmos

Esta relación mente-técnica trasciende el tatami. Se convierte en una metáfora para la vida:

· Cómo enfrentamos los kata es cómo enfrentamos los desafíos

· Cómo reaccionamos al kumite es cómo reaccionamos al conflicto

· Cómo perseveramos en el kihon es cómo construimos carácter

El karate-do, en su expresión más elevada, nos entrena para responder en lugar de reaccionar, para elegir conscientemente en lugar de obedecer impulsos.

Conclusión: El Camino Continúa

La próxima vez que practiques, observa:

· ¿Tu mente está presente en cada movimiento?

· ¿Tu respiración acompaña tu técnica?

· ¿Hay tensión innecesaria en tu cuerpo?

· ¿Estás ejecutando o estás fluyendo?

Recuerda que cada entrenamiento es una oportunidad para forjar no solo un cuerpo fuerte, sino una mente resiliente. La técnica perfecta es solo el reflejo visible de una mente que ha encontrado su centro.

El verdadero crecimiento en el karate -y en la vida- comienza cuando dedicamos tanto tiempo a entrenar nuestra atención como nuestros músculos, cuando comprendemos que la máxima potencia surge de la máxima calma, y cuando aceptamos que el arte marcial más profundo es, en última instancia, el arte de conocerse a uno mismo.

#KarateEsVida #CaminodelaMenteVacía #DisciplinaConsciente #ArteyCiencia #CrecimientoMarcial #BudoFilosofía #EquilibrioInterior #KarateAuténtico #EntrenamientoIntegral #ConcienciaCorporal 

lunes, 27 de enero de 2025

Pelear algo más que físico


Aprender a pelear no es para promover la violencia, sino para construir confianza en ti mismo. Un hombre que sabe defenderse camina con un poder silencioso, una seguridad que no necesita demostrarse con palabras. Esa es la verdadera esencia de la fuerza: control y equilibrio.

Cuando entrenas tu cuerpo y mente para enfrentar desafíos, no solo te vuelves físicamente más fuerte, sino emocionalmente más resiliente. Saber pelear no se trata de imponer tu voluntad, sino de estar preparado para proteger lo que amas y mantener tu dignidad intacta. 

Esa confianza se proyecta en cada aspecto de tu vida. Es una declaración silenciosa de que tienes el control, de que no te doblegarás ante la adversidad. Si buscas construir ese poder interno y transformarte en un hombre completo. Conviértete en la mejor versión de ti mismo y haz que esa confianza guíe cada paso de tu vida.

martes, 21 de enero de 2025

Budoka o karateka


Diferencia entre Budoka y karateka
Las diferencias entre budoka y karateka radican principalmente en el enfoque y alcance del término. 
1. Karateka
Definición: Persona que practica karate, un arte marcial japonés enfocado en técnicas de golpeo (puñetazos, patadas, bloqueos) y formas (kata).
Enfoque: Específicamente el karate como arte marcial, ya sea en su aspecto tradicional, deportivo, filosófico o de autodefensa.
Ejemplo: Alguien que entrena kata, kumite y Hojo Undo en karate es un karateka.
2. Budoka
Definición: Persona que practica las artes marciales japonesas en un sentido más amplio, conocidas como Budo (el "camino del guerrero"), que incluye diversas disciplinas como judo, aikido, kendo, iaido, jiu-jitsu, y también karate.
Enfoque: Generalista y filosófico, abarcando no solo la práctica técnica, sino también el desarrollo espiritual, la ética, lealtad y los valores marciales asociados con Budo.
Ejemplo: Alguien que practica karate y, además, sigue los principios del Budo o entrena en otras disciplinas marciales puede ser considerado un budoka.
Diferencia clave:
Todo karateka es un practicante de un arte marcial (puede o no ser un budoka si no se adhiere a los principios generales del Budo o no practica otras disciplinas).
Un budoka puede practicar varias artes marciales y busca integrar sus enseñanzas en una perspectiva filosófica y marcial más amplia.
Si practicas karate desde una perspectiva integral (kata, kumite, filosofía) y reconoces su conexión del Zen con el Budo, podrías considerarte ambos, karateka y budoka.

martes, 14 de enero de 2025

Una práctica antigua japonesa te ayuda a alcanzar objetivos

Como una antigua práctica japonesa puede ayudarte a alcanzar tus objetivos para 2025!
Siete artistas marciales realizan poses bajo una cascada. Cinturones negros con pantalones blancos y expresiones decididas. Texto: "¡Alcanza tus metas de 2025!"

¿Cuándo fue la última vez que realmente fracasaste?

Es una pregunta que todos preferiríamos ignorar. A menudo nos enseñan a medir el éxito en función de lo bien que evitamos los errores, y la sociedad aplaude nuestro continuo avance.

Pero ¿qué pasaría si te dijera que el fracaso —sí, el fracaso— es en realidad el ingrediente secreto para desbloquear el crecimiento y el éxito futuro?

Si mides el progreso únicamente por los intervalos entre errores, estás pasando por alto la información más valiosa: el fracaso no es algo que se pueda esquivar, es algo que se debe aceptar.

Los errores, las meteduras de pata e incluso los fracasos rotundos son, de hecho, los pilares del éxito. Sin ellos, no se puede crecer. El fracaso es el precio que hay que pagar para alcanzar el éxito que se aspira.

Así que la próxima vez que dudes en fracasar, recuerda que cada revés sienta las bases para tu regreso. Acepta el fracaso, úsalo para impulsar tu impulso y prepárate para alcanzar tus objetivos de 2025.

Pero aquí está el truco: no es sólo el fracaso lo que garantiza el crecimiento.

Lo importante es que seamos conscientes de ese fracaso y que sepamos extraer lecciones de él. El crecimiento depende de cómo  respondamos al fracaso, de cómo reflexionemos, aprendamos y apliquemos esas lecciones al futuro. No se trata de la frecuencia con la que nos caigamos, sino de la rapidez con la que nos levantemos y de cuánto más sabios nos volvamos en el proceso.

Esta filosofía no es nueva. De hecho, ha sido adoptada durante siglos por culturas de todo el mundo, especialmente en el antiguo Japón. Existe una práctica que encarna perfectamente esta idea y estoy a punto de contarte por qué es justo lo que necesitas en tu vida.

Un hombre en pantalones cortos se encuentra frente a una cascada y hace un gesto expresivo con la boca abierta. La imagen monocromática transmite intensidad y dinamismo.
La antigua tradición japonesa que puede cambiar tu vida

Una de las imágenes más poderosas que muchos artistas marciales tienen en su mente cuando visualizan un duro entrenamiento es la de un guerrero japonés endurecido que se encuentra de pie bajo una cascada helada, permitiendo que los torrentes helados caigan sobre su cuerpo. No se trata de un ritual antiguo para aliviar el dolor; es una práctica conocida como misogi o takigyo , y tiene que ver con la purificación, la resistencia y el crecimiento personal.

El objetivo es simple pero profundo: se trata de ir más allá de tus límites. Se trata de aceptar las dificultades (físicas, mentales y emocionales) para purificarte y prepararte para los desafíos que te esperan.

En el agua helada, bajo condiciones extremas, un guerrero se ve obligado a enfrentar sus miedos y su incomodidad de frente, porque esa es la única manera de emerger más fuerte, más resistente y listo para lo que la vida le depare.

Un anciano con un kimono negro tradicional y barba blanca, sentado sobre un fondo degradado, irradia calma y sabiduría.
Morihei Ueshiba, fundador del Aikido

De hecho, se dice que Morihei Ueshiba (el fundador del aikido) viajaba regularmente a las cataratas Kumano Nachi para meditar en este estilo en su búsqueda de autoperfección y refinamiento del arte.

Eso sí, no es necesario permanecer bajo una cascada helada para beneficiarse de esta filosofía.

Los principios básicos (superar los límites, afrontar la incomodidad y aprender de la adversidad) se pueden aplicar a la vida cotidiana y al entrenamiento de artes marciales.

La era moderna

Vivimos en un mundo en el que las distracciones están por todas partes. Desde la sobrecarga constante de información hasta la abrumadora facilidad de disfrutar de lo que nos haga sentir bien en el momento, nos hemos convertido en expertos en evitar la incomodidad.

Pero esa evasión tiene un precio: perdemos el crecimiento personal que surge al desafiarnos a nosotros mismos.

En el mundo actual, tu versión de la práctica japonesa puede ser diferente. Tal vez signifique correr tu primer ultramaratón o dejar un trabajo que ya no te satisface y finalmente comprometerte con tu propio negocio. Para ti, incluso puede significar fijarte el objetivo de viajar al extranjero y entrenar artes marciales durante meses, sumergiéndote por completo en la disciplina.

La cuestión es la siguiente: desafíate a ti mismo.  No tomes el camino fácil. Acepta las dificultades. Busca experiencias que te lleven más allá de lo que creías posible.

De hecho, te voy a desafiar ahora mismo. ¿Estás listo?

Hombre meditando bajo una cascada, con una banda para la cabeza y una túnica blancas, rodeado de rocas cubiertas de musgo. Expresión tranquila.
Tu camino hacia la transformación
Aquí está la fórmula:
  1. Elige un objetivo.  Por ejemplo, supongamos que quieres ganar un torneo de artes marciales.

  2. Hazlo 10 veces más difícil.  Ahora, en lugar de solo ganar, apunta a algo aún más grande, como convertirte en el campeón mundial de NASKA.

  3. Actúa de inmediato.  Deja de leer este artículo y ve a buscar la próxima competición. Comprométete con ella. Empieza a entrenar. Ahora mismo.

No se trata solo de lograr algo, sino de la transformación  que se produce en la búsqueda de un objetivo. El proceso de esforzarse, de aceptar la lucha, de aprender de cada revés: ahí es donde ocurre la verdadera magia. No se trata de ganar el torneo, sino de convertirse en una persona diferente en el proceso.

Al igual que el cinturón negro que llevas no importa : lo que importa es en quién te convertiste para poder llevarlo.

Tu transformación no consiste únicamente en conseguir un título o un trofeo. Se trata de convertirte en alguien que nunca se rinde  , alguien que acepta el fracaso como parte del camino hacia el crecimiento. Se trata de comprometerte con el trabajo, confiar en el proceso y saber que, al final, serás más fuerte de lo que jamás creíste posible.

Elige tu objetivo, hazlo más ambicioso y actúa hoy mismo. Si lo haces, descubrirás que el fracaso no te define, sino que te perfecciona. Y cuando mires atrás y veas todos los obstáculos que has superado, te darás cuenta de que cada uno de ellos fue un paso esencial para convertirte en la persona que siempre quisiste ser.

Es hora de crecer.

martes, 31 de diciembre de 2024

MOKUSO


EL PODER DEL SILENCIO EN LA CULTURA SAMURÁI

En la cultura japonesa, hay una palabra especial para describir el sonido del silencio: "mokuso". Este concepto profundo se aplica en varios campos, incluyendo las artes marciales.

LOS SAMURÁIS Y EL PODER DEL SILENCIO

Los samuráis no eran solo guerreros excepcionales, sino que también tenían principios filosóficos y morales. Creían que el silencio no era solo la ausencia de ruido, sino un estado de la mente, una capacidad de concentrarse, estar tranquilo y mirar profundamente.

MOKUSO: LA MEDITACIÓN SIL ENCIA

Antes de participar en combate, los samuráis realizaban una práctica llamada "mokuso", que significa meditación silenciosa. Durante este tiempo, se concentraban en respirar y escuchar el sonido del silencio en sus almas.

EL SILENCIO EN LA VIDA DIARIA DE LOS SAMURÁIS

El silencio jugaba un papel importante no solo en las artes marciales, sino también en la vida diaria de los samuráis. Creían que guardando silencio podían mostrar paciencia, ánimo y respeto por sus homólogos.

lunes, 4 de noviembre de 2024

El Karate y el Sol


"El karate y el sol comparten un ritmo atemporal: cada uno surge con un propósito, ilumina el camino de la disciplina y enseña que la fuerza surge de la armonía del enfoque interior y la energía de la naturaleza".
OSS

domingo, 25 de julio de 2021

La parábola del Cinturón Negro

David Vallejo y Salvador M.P.

“Érase una ceremonia en que un joven aprendiz de judo se arrodilla ante el Sensei en espera de recibir el bien ganado Cinturón Negro. Tras años de incesante entrenamiento, el estudiante ha alcanzado lo que él considera que es la cima en esta arte marcial.

– Antes de entregarte el Cinturón Negro, debes someterte a otra prueba – dice el maestro.
– Bien, estoy listo -responde el estudiante, esperando tal vez una última pregunta del Sensei.
– Debes contestar la pregunta esencial: ¿Cuál es el significado verdadero del Cinturón Negro?
– El final del camino – contesta el estudiante -. Una bien merecida recompensa por todo lo que he trabajado.
El maestro espera más, evidentemente, no está satisfecho. Al fin habla:
– Aún no estás preparado para el Cinturón Negro. Vuelve dentro de un año.

Al año siguiente, el aspirante se arrodilla de nuevo ante el Sensei.
¿Cuál es el significado verdadero del Cinturón Negro?

– Es un símbolo de distinción de la más alta realización en nuestro arte – dice el estudiante.
El maestro guarda unos minutos de silencio, evidentemente, no está satisfecho. Al fin habla:
– Todavía no estás preparado para el cinturón negro. Vuelve dentro de un año.

Un año después, el aspirante se encuentra otra vez de rodillas ante el Sensei, el cual repite la pregunta:
– ¿Cuál es el significado verdadero del cinturón negro?
– El cinturón negro representa el principio, el comienzo de un viaje interminable de disciplina, trabajo y la búsqueda de normas cada vez más altas – contesta el aspirante.
El Maestro medita y responde.
– Sí. Ahora sí estás preparado para recibir el Cinturón Negro y para comenzar tu trabajo.
Y de esa forma el joven judoka continuó aprendiendo el apasionante camino de la suavidad.”

Fernando Matheus

domingo, 9 de mayo de 2021

El principio Zen, que te guiará hacia el dominio de las Artes Marciales

 

Érase una vez un maestro Zen que …, si si ya has escuchado esto antes

Este hombre de cabello gris, pero nunca gruñón, ofreció palabras sabias a quienes vinieron a buscarlo, sin importar quiénes fueran. Un día, un erudito acudió a él en busca de consejo, sin embargo, se hizo dolorosamente obvio que el erudito visitante no estaba realmente preparado para recibir consejos. Interrumpía al maestro con sus propias historias y no escuchaba correctamente cuando le daba la oportunidad de hablar.

No es genial.

En lugar de perder los estribos, el maestro sugirió que se sentaran y tomaran el té.

El maestro le dio a su invitado una taza de té y comenzó a servir. Y verter. Y verter incluso quieto. Siguió sirviendo el té caliente hasta que llenó por completo la taza del erudito e, incluso entonces, siguió vertiendo en la taza rebosante.

Horrorizado por el té caliente que se derramaba, el erudito se levantó de un salto y gritó: “¡Alto! ¡La taza está llena!”

“Sí”, dijo el maestro con calma con una sonrisa de complicidad. “Eres como esta taza, tan llena de ideas que no cabe nada más. Vuelve cuando tu taza esté vacía”.

Caída de micrófono. Hay una lección poderosa que se puede encontrar en esa historia y se trata de mucho más que servicio al cliente.

En el budismo zen, existe la creencia, una que a menudo es adoptada por las artes marciales japonesas, que el principiante tiene una de las mentalidades más poderosas.

La mentalidad del cinturón blanco

La visión poética de un artista marcial cuyo cinturón negro ha sido desgastado de blanco una vez más representa una idea importante; Comenzamos como novatos de cinturón blanco y luego comenzamos a manchar nuestras mentes con opiniones e ideas antes de finalmente decidir aceptar nuevos conocimientos nuevamente. Esencialmente, el verdadero maestro trabaja a sí mismo para convertirse en cinturón blanco una vez más, listo para volver a aprender de cualquier fuente.

Desafortunadamente, es fácil cerrar la mente a nuevas ideas después de alcanzar cualquier nivel de experiencia. Cuando aprendemos una forma de hacer algo, podemos casarnos fácilmente con el método que nos enseñaron por primera vez.

Sin embargo, es mejor ser un principiante que acepta que un experto de mente cerrada. Quien tenga una perspectiva de mente abierta podrá crecer mucho, mucho más. Una vez que hemos comenzado a dominar nuestro arte, debemos trabajar activamente para disolver nuestro ego y expandir nuestra mente nuevamente.

Incluso las leyendas de las artes marciales como Guro Dan Inosanto continúan estudiando y conversando con artistas marciales de diversos orígenes.

El primer paso para aprender algo nuevo es admitir que no lo sabía antes. Cuando soltamos las riendas del ego y aceptamos nueva información de fuentes aparentemente “menores”, podemos apreciar mejor las interacciones con nuestros estudiantes e incluso comenzar a aprender de ellos. El sensei que cree que las lecciones son un camino de un solo sentido es un tonto.

Como artistas marciales, deberíamos vernos a nosotros mismos como científicos; experimentando y explorando los límites de lo que entendemos actualmente. El verdadero fracaso no existe en la ciencia, solo las consecuencias con lecciones inesperadas. Con cada pérdida, obtienes conocimiento. Si comenzamos a temer el acto de cometer un error, estaremos congelados en la inquietud impidiendo nuestro progreso.

La belleza de la curiosidad

Cierra los ojos e imagina esto visceralmente . Los colores cálidos del sol poniente se funden en el horizonte mientras la oscuridad se asienta cómodamente. Las estrellas comienzan a asomarse al cielo cada vez más oscuro y la luna brilla conscientemente sobre la tierra. A medida que la vida nocturna se despierta, siente que el calor de su cuerpo se enfría por la bajada de temperatura en el aire. Con cada inhalación, siente que el aire nocturno fluye profundamente hacia sus pulmones.

Suena como un momento maravillosamente idílico, ¿verdad?

Sin embargo, este no es un momento único extraído exclusivamente de la memoria de alguien. Este es el tipo de belleza que se puede encontrar en cada puesta de sol y, lo que es más importante, en cada segundo de vida.

Voy a dejarte boquiabierto; cuando cumplimos veinte años, ¡ya hemos vivido más de siete mil días!

¡Diablos, empezaría a desconectarme si viera incluso mi episodio favorito de Friends tantas veces!

Para cuando nos convertimos en adultos jóvenes, a menudo estamos en piloto automático todos los días. Nos despertamos, comemos, vamos a trabajar, entrenamos y luego nos acostamos. Enjuague y repita. Aunque muchas personas, especialmente las que tienen un trabajo de 9 a 5, anhelan la aventura, hay algo extremadamente importante que se debe tener en cuenta antes de reservar un viaje a las Islas Galápagos.

Cada día es una aventura.

Sí, suena súper cursi, pero es cierto.

Cuando permanezca presente y elimine la niebla diaria del hábito y la rutina, verá los hermosos matices de cada momento. Este es un gran recordatorio para disfrutar mejor cada día, sin embargo, también es esencial para los artistas marciales que buscan un alto nivel de habilidad.

Para hacer avanzar nuestro arte, tenemos que ser capaces de analizarlo críticamente de manera imparcial. Tenemos que estar preparados para mirar nuevas habilidades con nuevos ojos. Saltar apresuradamente a las suposiciones, ya sean positivas o negativas, es frenar rápidamente nuestra comprensión.

Aquí hay un desafío: esfuércese por escuchar más de lo que habla. Al menos por un día. Ciertamente, hay razones muy poderosas para enseñar y hablar, sin embargo, tenga cuidado. Es fácil dedicarse a regurgitar el conocimiento exactamente como se le transmitió, lo que lleva a estancar el progreso de su arte.

Cuando escuchas, aprendes. La clave es estar dispuesto a escuchar y a aprender de cualquiera. De un hombre rico, puede obtener información sobre cómo acumular riqueza. De un hombre pobre, puedes estudiar cómo evitar perderlo. Una mente abierta brindará muchas oportunidades para crecer.

El entrenamiento de artes marciales a menudo está diseñado para atenuar las debilidades de sus practicantes: nos esforzamos por ser más fuertes y hábiles, así como más seguros y disciplinados.

A medida que crecemos en estos atributos, no olvidemos los rasgos positivos con los que pudimos haber comenzado, por ejemplo, nuestra aceptación de nuevos conocimientos y la falta de ego.

Al final del día, podemos obtener lecciones del experto y del novato. Para convertirnos en un maestro cinturón negro, no debemos perder nuestra mentalidad de cinturón blanco.

lunes, 11 de enero de 2021

Cómo enderezar el camino

Me voy. Que se quede con su arte. – Sato se estaba quejando porque Sensei le había dicho que había tenido un fallo. Nada de lo que hacía le gustaba a sensei, según decía Sato. Hiciese lo que hiciese, Sensei encontraba algo que corregirle, con una regularidad pedante. Y aún así, en apariencia, nuestro Sensei, el teniente Jean Martinet, era permisivo en lo que a disciplina se refiere, comparado con otros.

Como Sato era mayor que yo me limité a cerrar la boca y a escuchar. El protocolo de las artes marciales me hizo no irme de la lengua. Tenía ganas de decirle que no veía la diferencia entre cómo Sensei lo trataba a él y cómo me trataba a mí, que era algo más duro con él porque era el mayor.

De todas formas, Sato se fue y volvió a Hokkaido, de donde había venido. Poco después llegaron rumores de que había abierto su propio dojo, había pasado a formar parte de otro ryu y había obtenido un dan mucho más alto. Yo sabía que Sensei se sentía herido. No herido como cuando se pierde a un alumno, sino herido cuando se pierde a un posible sucesor. Sensei estaba preparando a Sato para tomar el relevo, pero Sato nunca supo verlo. Sato, con su orgullo egoísta, creía que Sensei se estaba ensañando con él y cegado por esa humillación imaginaria, estaba resentido con él. A mí me sorprendió cuando me enteré. Sensei nunca me lo había dicho. Me lo contó Sawai.

– Sato es japonés, tendría que haberlo sabido – dije sorprendido. Si fuera extranjero y no conociera las diferencias culturales, sería comprensible que tuviera una perspectiva diferente, se le podría perdonar.

– Incluso entre japoneses – me dijo Sawai – los hay que buscan el camino fácil y confunden la comprensión de Sensei con pedantería e insultos humillantes.

“Yo me decidí a meterme de lleno en la cultura japonesa, porque me di cuenta de que nunca sería capaz de ver el mundo desde la perspectiva japonesa, si no conseguía pensar como ellos. Nunca me he arrepentido”

Si Sato hubiera sido capaz de frenar su ímpetu, Sensei se habría quedado totalmente satisfecho al saber que dejaba su arte en buenas manos. Pero una persona egoísta, indisciplinada y orgullosa nunca debe tener en sus manos las herramientas de las artes marciales para poder usarlas como le plazca. Yo me decidí a meterme de lleno en la cultura japonesa, porque me di cuenta de que nunca sería capaz de ver el mundo desde la perspectiva japonesa si no conseguía pensar como ellos. Nunca me he arrepentido.

En Japón, para un artista marcial, no importa lo recto que camine por la vida, sufre lo insufrible, soporta lo insoportable, aguanta lo inaguantable, porque el Sensei lo dice y porque la sociedad espera que lo haga. Y cuando cada cosa se pone en su sitio, el Sensei lo sabe porque ha estado allí.

La historia que voy a contar es una de las más conocidas en Japón y refleja muy bien las formas japonesas. Majaturo quería convertirse en un gran espachín, pero su padre le decía que no era lo suficientemente rápido y que nunca podría aprender. Así que Matajuro fue a ver al famoso duelista Banzo y le pidió que le enseñara. 

– ¿Cuánto tiempo tardaré en ser un maestro? – le preguntó. –

Imagina que me hago tu sirviente, para estar contigo en todo momento. ¿Cuánto tiempo tardaré? 

– Diez años – dijo Banzo. 

– Mi padre se está haciendo viejo. Antes de que pasen diez años tendré que volver a casa para ocuparme de él. Y si trabajo el doble, ¿cuánto tardaré? 

– Treinta años – dijo Banzo. 

– ¿Cómo puede ser? – preguntó Matajuro.

– Primero has dicho que diez años, pero si me ofrezco a trabajar el doble, has dicho que tardaré el triple. No lo entiendo. Trabajaré sin parar, todo lo duro que haga falta. ¿Cuánto tardaré? 

– Setenta años – dijo Banzo.

-Un alumno que tiene tanta prisa tarda más en aprender.

Matajuro lo entendió. Sin pedir ninguna garantía en lo que a tiempo se refiere, empezó a trabajar como sirviente de Banzo. Limpiaba, cocinaba, lavaba y se ocupaba del jardín. Le prohibieron hablar de espadas o tocar una. Matajuro se puso muy triste pero había dado su palabra al maestro y decidió mantenerla.

“- Incluso entre japoneses – me dijo Sawai- los hay que buscan el camino fácil y confunden la comprensión de Sensei con pedantería e insultos humillantes”

“En Japón, para un artista marcial, no importa lo recto que camine por la vida, sufre lo insufrible, soporta lo insoportable, aguanta lo inaguantable, porque el Sensei lo dice y porque la sociedad espera que lo haga. Y cuando cada cosa se pone en su sitio, el Sensei lo sabe porque  ha estado allí”

Matajuro pasó tres años de sirviente.

Un día, mientras estaba cuidando el jardín, Banzo llegó en silencio por detrás de él y le dio un golpe tremendo con una espada de madera. Al día siguiente, en la cocina, le volvió a dar otro golpe. A partir de ahí, día sí y día también, desde cualquier lugar y en cualquier momento, Banzo le atacaba con la espada de madera. Banzo empezó a parecer un demonio. Matajuro aprendió a vivir con la mosca detrás de la oreja, preparado para esquivarlo en cualquier momento. Se convirtió en un cuerpo sin deseos, sin pensamientos, un cuerpo en estado de alerta en todo momento, nada más.

Banzo sonrió y empezó a enseñarle. En poco tiempo Matajuro se convirtió en el mejor espadachín de Japón.

Sensei Kim y Yoshida Kotaro 

lunes, 21 de septiembre de 2020

Entendiendo Sabaki, Enshi Karate

Para dominar la filosofía suprema de Enshin Karate, ¡busque orientación en el Libro de los Cinco Anillos de Musashi!

En las artes marciales, nos sometemos voluntariamente al conflicto en un entorno de entrenamiento para que podamos trascender el conflicto en el mundo real. Después de todo, no entrenaríamos a sabiendas en un estilo que nos debilite o empeore nuestra posición. La ironía de todo esto es que no queremos pelear con nuestro oponente. Preferimos trabajar con lo que nos da un oponente para cambiar el rumbo a nuestro favor, para resolver la situación de manera efectiva y eficiente. Los japoneses tienen una palabra para esto: sabaki. Significa trabajar con energía de manera eficiente. Cuando entrenamos con la mentalidad sabaki, recibimos el ataque de nuestro oponente, casi como un regalo. Hacerlo requiere menos esfuerzo físico y libera nuestro sistema operativo mental para que pueda determinar la solución más eficiente al conflicto.

Un poco de historia

Musashi fue un samurái que vivió durante el siglo XVII. En el Japón feudal, se le consideraba un kensei o santo espada. Hacia el final de su vida, escribió “El libro de los cinco anillos”, un clásico sobre estrategia y filosofía. Delimita los elementos de aire, agua, fuego, tierra y el vacío. La belleza atemporal de este texto radica en la forma en que puede ayudarnos a comprender esos elementos de una manera que mejore nuestra habilidad en el combate, así como nuestra capacidad para comprender la naturaleza humana.

Para la mayoría de nosotros hoy en día, las artes marciales no son necesarias para sobrevivir a diario. Tenemos leyes y armas de fuego para protegernos. Este hecho hace que la mentalidad y el espíritu de las artes marciales sean aún más importantes porque son los que nos ayudan a combatir el estrés, manejar a las personas con puntos de vista opuestos y soportar condiciones que de otro modo podrían amenazar nuestro bienestar.

En la década de 1970, Joko Ninomiya tuvo un gran impacto en el mundo del karate full contact, específicamente, en kyokushin, el estilo de karate desarrollado por Mas Oyama. En Japón, mi padre es conocido como el príncipe del karate y un Miyamoto Musashi de nuestros días. ¿Por qué? Porque cuando peleaba, usaba ángulos, apalancamiento, posicionamiento, sincronización y sensibilidad para vencer a oponentes más grandes. No confiaba en la fuerza bruta; confiaba en sabaki.

En 1988 creó su propio estilo de contacto total llamado “enshin karate”. El nombre significa “corazón del círculo”. Enshin significa no solo la naturaleza en espiral de las técnicas de sabaki, sino también la conexión auténtica entre nosotros y los demás, así como la comunidad en general.

Libro de aire: discernimiento

Mike Ninomiya (izq)
Cuando trabajamos con energía, una idea fundamental es que podemos dar dirección conscientemente solo a algo de lo que somos conscientes. Para lograr un cambio, es esencial estar consciente de eso. Tomemos, por ejemplo, un neumático que tiene una fuga lenta. Nos obliga a discernir que algo anda mal y luego diseñar una estrategia para cambiar o reparar el neumático antes de que explote en la carretera.

En las artes marciales, no nos golpean de la nada; algo sucede y lo captamos. A mi padre le gusta decir: “Tus manos son como antenas”. Nuestro espacio mental debe ser más grande que el de nuestro oponente, y nuestras manos deben proyectar ese poder con sensibilidad. En sabaki, queremos estar en una posición ideal en la que sepamos todo sobre nuestro oponente y su potencial de movimiento sea limitado.

El aire también es responsable de nuestra capacidad para desarrollar y utilizar estrategias en combate. Si no podemos seguir las instrucciones relativas a la estrategia, por lo general somos muy terrenales. Esto se debe a que el elemento que se opone al aire es la tierra. Si somos terrenales, estamos castigados. Eso puede hacernos más susceptibles a sufrir daños continuos. Por otro lado, si tenemos demasiado elemento aire, somos más susceptibles a ser barridos.

Otro papel importante del aire es su influencia en nuestro espacio mental. Idealmente, no nos golpearán, pero si lo hacemos y nuestro espacio mental colapsa, nos volvemos más vulnerables.

Cómo mejorar el elemento aire: coma alimentos menos densos. Tome un curso de oratoria para aprender cómo se usa la mente para proyectar lo que siente. Simule la defensa contra varios atacantes. Mantenga un diario estructurado.

Libro de agua

El instructor de karate de Enshin, Mike Ninomiya (izquierda)
El agua se relaciona con la sensación, la fluidez, la sincronización y el ritmo. Como mi padre siempre dice, “Pon tu mente en lo que estás haciendo”. Cuando ponemos nuestra mente en nuestro oponente, podemos sentir sus ritmos e interrumpirlos. En sabaki, usamos el concepto de kyushu para conectarnos con la fuerza de nuestro oponente. Kyushu significa “absorber y amortiguar un ataque entrante”. Es la herramienta que une la conciencia y nos permite sentir lo que realmente está sucediendo, lo cual es superior a ser forzado a simplemente reaccionar. Kyushu y el elemento agua en general representan un movimiento que se opone al elemento fuego. Se expande y se aleja de nosotros.

Kyushu, en un nivel más social, se refiere a ponernos en el lugar de otra persona. Muchos cursos sobre resolución de conflictos implican ser la persona con la que tenemos un problema, todo en un esfuerzo por hacernos darnos cuenta de que el detonante es una barrera que establecemos para aislarnos y protegernos. El nombre del karate de mi padre es enshin, que se refiere al corazón del círculo. No es solo el corazón físico el que hace circular la sangre en nuestros cuerpos, sino también la energía que nos permite sentir y tener empatía. Esta empatía es un apego y una armonización con el sentimiento o la intención de otra persona.

Musashi escribió un poema titulado Senki (Espíritu de guerra) que explica el elemento agua: “La luna, en una corriente fría como un espejo”. La mente está tranquila y no se ve afectada como la corriente fría que sigue moviéndose mientras refleja las emociones (la luna) del oponente. Entonces, aunque estamos separados de nuestro oponente, estamos tranquilos y podemos sentir todo lo que está pensando.

Cuando usamos kyushu para responder a un ataque, lo absorbemos a través de una estructura sólida que tiene una elasticidad incrustada en su interior como un trampolín. Esta fuerza similar a la de un trampolín se basa en abrir y cerrar las articulaciones y la fascia, la red de tejido conectivo que tiene una fuerza y ​​una sensibilidad mayores que los músculos. Mientras que un músculo requiere oxígeno, la fascia es avascular, lo que significa que no tiene vasos sanguíneos porque no necesita oxígeno. Esto libera el oxígeno de nuestro cuerpo para que pueda ser utilizado por el cerebro y los órganos vitales. Cuando nuestro sistema operativo ha liberado algunos de sus recursos, podemos sentir lo que está sucediendo con mayor precisión.

Hacer kyushu con habilidad requiere un cambio mental de la lucha o la huida, que está codificada en nuestro ADN, a la de liberar la tensión muscular y utilizar la inteligencia natural del cuerpo de la fascia y la alineación ósea. Algo interesante a tener en cuenta en el kihon (conceptos básicos) del karate enshin: los bloques técnicamente no son bloques de acuerdo con las convenciones de esa palabra, que evocan una estructura inamovible y dura. Los bloques del karate tradicional son rígidos y lineales, con inicio y parada. Los bloques de enshin usan espirales, que son el lenguaje de cómo se transfiere la energía a lo largo de la fascia. Una espiral no tiene inicio ni parada, lo que da como resultado un flujo continuo de energía conectada.

Una vez que se ha establecido kyushu con un ataque entrante, podemos movernos hacia una posición que sea más ventajosa. En esta posición, nuestro potencial de movimiento se amplifica y el potencial de movimiento de nuestro oponente es limitado. Tan pronto como se ha establecido la posición, otro concepto crítico entra en escena: kuzushi. A menudo mencionado en las artes de lucha de judo y jujitsu, kuzushi significa “tomar prestado el equilibrio del oponente”. Cuando tenemos que estabilizar nuestro equilibrio, es muy difícil defendernos simultáneamente de un golpe. Sin embargo, usando kuzushi, podemos elegir cómo responder: con un ataque o un derribo. El método sabaki usa ambas opciones.
Cómo mejorar el elemento agua: Practica el yin yoga, una forma suave de yoga que utiliza la relajación para crear espacio. Practica dar y recibir. Juega e interactúa con música, canciones y bailes. Golpea una bolsa pesada mientras te mueves hacia adentro y hacia afuera en sincronía con el balanceo de la bolsa. Ofrézcase como voluntario para hacer algo que resuene con su propósito superior, como enseñar una habilidad o donar dinero sin esperar nada a cambio.

Libro de fuego: Will

El elemento fuego es de naturaleza expansiva y se ocupa de cualquier golpe de percusión. A nivel personal, apela a la voluntad de materializar una acción. Alguien que tiene un fuerte elemento fuego tiene una fuerte voluntad. Cuando las cosas se ponen difíciles, podemos aprovechar este elemento para profundizar, esto se llama espíritu de lucha. La persona con la personalidad ardiente es a menudo el alma de la fiesta. El fuego es espiritual, rige la filosofía y se conecta con la intuición.

El fuego es el único elemento que no existe en la naturaleza sin la aplicación de una fuerza externa. Requiere un equilibrio de otros elementos para encenderlo. Cuando el fuego está en exceso, podemos estar irritables, movernos y atacar con falta de concentración y propósito. Cuando está en armonía, podemos maternalizar nuestro motivo de pelea (agua), discernir cuándo hacerlo (viento) y estar lo suficientemente arraigados para no dejarnos llevar por los golpes salvajes (tierra).

Un punto crucial en la carrera de Musashi ocurrió cuando se enteró de que las acciones imprudentes y los duelos en los que había participado no tenían dirección ni propósito en la vida. La leyenda dice que un sacerdote zen llamado Takuan Soho le enseñó a apreciar su vida primero para saber por qué vale la pena luchar. Cuando nos preocupemos lo suficiente por algo, aprendió, lucharemos por ello.

En el libro de fuego de Musashi, habló sobre cómo diferentes movimientos y golpes encarnan diferentes kiai. Esencialmente, dijo que el kiai debería coincidir con la acción. También destacó la mirada, que debe estar enfocada y compuesta.

En sabaki, una vez que discernimos un ataque o detectamos una apertura, usamos el elemento agua para conectarnos con el oponente. Entonces podemos optar por atacar dependiendo de las circunstancias. En kihon, usamos la forma correcta para aprender cómo los huesos y el tejido conectivo transmiten el poder de golpe. La postura tradicional conocida como sanchin dachi, una posición con los dedos en forma de paloma que se basa en la estabilidad del triángulo para conectar las manos a los pies, está conectada enérgicamente. Cuando la postura se libera en la lucha libre, aprendemos a conectar todas las partes móviles.

Cómo mejorar el elemento fuego: aprende a golpear y kiai correctamente. Desarrolle un enfoque de un solo punto en la meditación de pie con los ojos abiertos para prolongar el tiempo que puede actuar antes de alcanzar el umbral en el que desea dejar de fumar. Participa en el entrenamiento de resistencia con pesos ligeros y explosividad. Realice un entrenamiento de intervalos de alta intensidad que se centre en la mecánica corporal y la respiración.

Libro de la Tierra: Persistencia

En pocas palabras, el elemento tierra enseña que cómo hacemos una cosa es cómo hacemos todo. En un nivel más profundo, esto significa conectarse con los rituales que subyacen a nuestros hábitos diarios. Es realmente la persistencia terrenal de cómo los otros tres elementos interactúan para encarnar una habilidad mientras se mantiene la integridad en todos los niveles.

Muchos artistas marciales habilidosos pueden saber con la vista si se encuentran con alguien que se entrena en las artes y, a menudo, sabrán qué arte practica esa persona. Este nivel de encarnación en una persona y la capacidad de detectarlo no se pueden falsificar de la noche a la mañana. Se necesitan años para hacer una sola cosa hasta que se convierta en parte de ti.

En un sentido práctico, el elemento tierra nos mantiene conectados a la tierra y nos da la capacidad de usar las técnicas que hemos practicado sin tener que pensar. Una de las citas favoritas de mi padre, una que a menudo traduce en caligrafía china, es “Una gota de agua repetida en el tiempo hace un agujero en la piedra”. Este es el secreto del éxito que debemos recordar: sigue entrenando. Si bien el enraizamiento de la tierra puede dificultar el lanzamiento o barrido de alguien que tiene demasiado del elemento tierra, a menudo es más fácil golpear a esa persona y luego usar kuzushi. para tomar prestado su equilibrio antes de lanzar o barrer.

Si bien este elemento puede parecer el más mundano, también es un reflejo de lo divino. Esto significa que los rituales y el cuidado que vemos en el dojo nos recuerdan que no debemos dar por sentada nuestra práctica. Si seguimos un ritual vacío o hacemos algo solo porque parece divertido, en el futuro, podemos aburrirnos y nunca echar raíces profundas. La fuente del arco en la cultura japonesa representa la humildad fundada. Haga referencia a la planta de arroz: a medida que madura, su cabeza cae hacia el suelo para que otros puedan comerla y crecer fuertes. La reverencia que surge de una reverencia auténtica infunde la sensación de que siempre hay más que aprender. Como dicen los japoneses, “Con la verdadera fuerza viene la humildad”.

Cómo mejorar el elemento tierra: aprenda a pararse sobre una pelota de estabilidad. Esta es una de las formas más directas de desarrollar una raíz real, a diferencia de una raíz física. (Una raíz real es una conexión energética que penetra profundamente en el suelo y aprovecha la intención. Una raíz física implica ensanchar la postura y dejar caer el centro de masa.) Desarrolle un horario diario y cree una rutina para documentar su progreso. Consuma alimentos que sean más densos por naturaleza.

Libro del Vacío: Vacío

Este es el elemento más misterioso porque representa la mente misma. En las artes marciales, mushin se refiere al estado de “no mente”, en otras palabras, una mente que está vacía. La mente tiene dos partes: la mente activa, que tiene un enfoque puntual, y la mente pasiva, que es voluminosa y amplia.

Cómo mejorar el elemento vacío: en el espíritu de Musashi, entrena tu mente para ser como una espada: extremadamente afilada pero tan pulida que puedes perderte en su naturaleza reflectante. Medita en tu búsqueda para alcanzar el mushin, esforzándote por que tu mente activa se concentre en el vacío y tu mente pasiva observe suavemente. Tal objetivo puede ser difícil de alcanzar por su cuenta. Se logra mejor mediante la participación en retiros que enseñan meditación.

Mike Ninomiya

domingo, 12 de julio de 2020

No hay resistencia en el Aikido


El Aikido es el arte de la no resistencia.

En el siglo XI el japonés Imadegawa Onichi Hohen escribió un libro titulado LECCION SOBRE LAS ARTES MARCIALES, en el que para referirse al arte de la no resistencia escribía:

“¡Si el adversario viene le acoges… 
Si se va le acompañas 
Uno y nueve hacen diez…!” 

En el siglo XX Morihei Ueshiba el creador del Aikido enseñaba:

“Siempre dejo ir a mi adversario allá donde quiere ir, y lo dejo volver, y lo dejo caer, allí donde quiere caer... No es una cuestión de rapidez o lentitud, como no hay por mi parte ninguna resistencia, siempre salgo victorioso”.

¿Cómo aplicar estos principios en la práctica del Arte de la no resistencia?

Al entrar en contacto con la fuerza o impulso de Uke, necesitamos percibir tres factores principales como son:

1.- La dirección que trae. 
2.- Su potencia o intensidad (en los golpes o agarres). 
3.- Su velocidad (golpes o desplazamientos). 

No resistir, es no oponer la fuerza a la fuerza, por la vía de esquivar y ceder. 

La acción de ceder nos permite: 

1.- Mantener abierto el diálogo corporal con el otro. 
2.- Escapar de la fuerza y la intención del oponente. 
3.- Aprovechar la energía del oponente a nuestro favor. 
4.- Reconducir el impulso atacante en su contra. 
5.- Disipar la oposición. 
6.- Gastar menos energía para lograr el resultado. 
7.- Cambiar la dirección del ataque mediante trayectorias circulares. 
8.- No empeñarse en imponer por la fuerza una técnica que ha despertado la resistencia de Uke.
 
La no resistencia se sirve de la aplicación de dos fuerzas universales: 
I.- La fuerza de la gravedad, o atracción de la Tierra. (vacío). 
II.- La energía cinética generada por un cuerpo en movimiento.

Fuente: S. Nalda

viernes, 3 de enero de 2020

Tu actitud ante la vida

Sé un poderoso generador de ilusión, de esperanza y de alegría allá por donde vayas
La vida es un 10 por ciento como la hacemos y un 90 por ciento como la tomamos. 
Irving Berlin

No ceses de ser luz para ti mismo y para los demás y espejo que refleje todos los colores del arco iris de la vida.

Libérate como puedas de los pesimistas, derrotistas y pájaros de mal agüero.

Apártate de quienes no cesan de quejarse y de hablar de la vejez, de achaques, desgracias y enfermedades.

Recuerda siempre que tenemos la edad que ejercemos, pues la vejez es una cuestión más del estado de ánimo y de las actitudes que tenemos que de los años.

Haz lo posible para que muchos te lleven siempre en su mente y en su corazón.

Bernabé Tierno

miércoles, 1 de enero de 2020

Mejorar como ser humano, desde el punto de vista del Zen


En China hay una religión a la que llaman Chan, y en Japón hay una religión a la que llaman Zen. Ambas religiones son la misma, sólo que se ha extendido más con el nombre de Zen (o budismo Zen). Por decirlo de alguna manera, se ha hecho más popular con este nombre.

Aunque, en realidad, el Zen no es propiamente una religión, y, si me apuran, ni siquiera un código moral, como algunos lo describen. A decir verdad, incluso los más acérrimos practicantes del Zen suelen estar desconcertados durante mucho tiempo antes de comenzar a entenderlo y, a vislumbrar la luz de la revelación y por tanto la compresión, es decir, la iluminación.

Los que tienen suerte o talento para alcanzar tan sublime logro, pues muchos se quedan a mitad de camino... o menos.

Del Zen se cuentan cosas como estás:
- Maestro -pregunta el discípulo-: ¿qué es, en fin, el Zen?
- Ve a buscar los pajarillos que están en la rama de ese árbol.
- Maestro, ya no están. Estaban, pero al llegar se han asustado y se han marchado.
- Si hubieses llegado antes de asustarlos no se habrían marchado.

O este otro:
- ¿Puedo retirarme ya, Maestro?
- Sí. Pero recuerda que debes volver mañana por la noche a la salida del sol.
- Maestro, eso es imposible. Nadie puede llegar de noche a la salida del sol.
- En ese caso nunca volveremos a vernos.

Naturalmente, los discípulos tenían materia para reflexionar largamente sobre el asunto propuesto. Con suerte, podemos pensar que tal vez después de muchos años encontrasen la "solución" a los problemas planteados por el Maestro.

Hay muchas religiones, doctrinas, dogmas, reglas, leyes, normas, etc. y cabe admitir que en todas y cada una de estas religiones es posible encontrar algo útil y bueno..., según la normativa de la religión en cuestión, claro está, pues todos sabemos que algunas cosas que son catalogadas como buenas contempladas desde la perspectiva de una religión pueden no ser consideradas como buenas, e incluso catalogarlas malas, contempladas desde la perspectiva de otras religiones.

Las diversas religiones condicionan el comportamiento del individuo. Éste puede creerse bueno porque obedece lo establecido por una religión, pero en realidad nunca podremos saber si realmente él es bueno. Lo que sí podemos saber es que es obediente de los preceptos de esa religión, pero ello o implica necesariamente bondad, sólo implica sumisión o, como he dicho, obediencia a esos preceptos..., que pueden ser considerados malvados por los adeptos de otras religiones.

Al creyente de una religión, por otra parte, se lo dan todo hecho. Le dicen lo que ha de hacer, lo hace, y por tanto es fiel y es bueno. No tiene problemas mentales, ni dudas, ni disconformidades. Puesto que cumple los preceptos de su religión se considera en la verdadera senda.

Pongamos como ejemplo esa "religión" que impone los sacrificios humanos: si algo no va bien en la tribu o en la comunidad, y, como es natural, se pretende que todo se solucione convenientemente, se arroja dentro del volcán más cercano a una joven inocente y virgen, invocando a cambio de tan bestial sacrificio el favor o el perdón de los dioses (me pregunto qué clase de dioses podrían ser los que exigieran semejante prueba de sumisión y acatamiento) para las calamidades que afectan a la comunidad.

En mi opinión, arrojar dentro de un volcán a una persona es una salvajada, pero resulta evidente que no lo es para quienes se hallan convencidos de que están cumpliendo los preceptos de su religión o adorando a sus dioses. Para mí, esas personas no son buenas, pero no cabe dudar que ellas creen estar haciendo lo correcto y preceptuado, y, por tanto, se consideran buenas o, como mínimo y aunque sea de un modo difuso, se consideran "normales".

En cualquier caso, lo que sí es absolutamente cierto es que no sabemos si esas personas están haciendo lo que ellas harían por propia voluntad si se detuvieran a pensar en el asunto por si mismas, ya que están realizando una acción "religiosa" que no concede alternativas de actitud o de pensamiento.

Es por esto que, como budoka, creo que una de las mejores "doctrinas" morales, espirituales, intelectuales y físicas que existen para tener despierto y en constante evolución al hombre que quiera alcanzar la iluminación, el el Zen.

Por una razón muy simple y fácil de entender: puesto que el Zen nada concreto te impone ni nada concreto te explica, te obliga a buscar por ti mismo la senda de la iluminación. Aunque más que obligar yo diría que crea en uno la necesidad de actuar en el sentido de intentar mejorar como ser humano, tanto en comportamiento social como en facultades físicas, espirituales, morales e intelectuales.

Vera
David Vallejo

lunes, 4 de noviembre de 2019

La fortaleza del interior coherente

REALISMO SERENO, SIN MIEDOS, SIN ESTRÉS ANTICIPATORIO QUE INHIBE EL SISTEMA INMUNITARIO
Ante el inminente peligro, la fortaleza es lo que cuenta.
Marco Anneo Lucano
Aceptar los hechos, la realidad que estamos viviendo y saber calibrarlos, según su importancia, sin magnificarlos ni minimizarlos, nos produce equilibrio y bienestar emocional y tranquilidad en los peores momentos. Desde la serenidad, la coherencia, el equilibrio interior y la fortaleza del realismo sin agobios, se afrontan mucho mejor las adversidades, las crisis y los problemas en general. Además, potenciamos el sistema inmunitario, que pone una poderosa barrera a las enfermedades.
Bernabé Tierno

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Historia Zen: Muramasa y Masamune

Una leyenda cuenta la historia de una prueba entre dos grandes herreros de espadas, donde Muramasa desafió a su maestro, Masamune, para ver quién podía hacer una espada más fina. Ambos trabajaron incansablemente y, finalmente, cuando se terminaron ambas espadas, decidieron probar los resultados. El concurso consistía en que cada uno suspendiera las cuchillas en un pequeño arroyo con el borde de corte frente a la corriente. La espada de Muramasa, el Juuchi Yosamu (10.000 noches frías) cortó todo lo que pasó en su camino; Peces, hojas flotando río abajo, el mismo aire que soplaba en él. Muy impresionado con el trabajo de su alumno, Masamune bajó su espada, el Yawarakai-Te (Manos tiernas), en la corriente y esperó pacientemente. No se cortó una hoja, el pez nadó hasta ella y el aire siseó mientras soplaba suavemente por la cuchilla. Después de un tiempo, Muramasa comenzó a burlarse de su maestro por su aparente falta de habilidad en la fabricación de su espada. Sonriendo para sí mismo, Masamune sacó su espada, la secó y la envainó. Mientras tanto, Muramasa lo estaba molestando por la incapacidad de su espada para cortar cualquier cosa. Un monje, que había estado observando toda la prueba, se acercó y se inclinó ante los dos maestros de la espada. Entonces comenzó a explicar lo que había visto.

"La primera de las espadas fue, sin duda alguna, una espada fina, sin embargo, es una espada malvada y sedienta de sangre, ya que no discrimina a quién o qué cortará. Es posible que esté cortando mariposas como cabezas cortadas. El segundo fue, con mucho, el más fino de los dos, ya que no corta innecesariamente lo que es inocente e indigno ".
Respetar a todos y a las personas que no practican tu estilo y/o pertenecen o no a otra federación, es fundamental.
No se hace distinción de estilos, federaciones, organizaciones y asociaciones.
Nadie es tan perfecto para criticar a los demás.
David Vallejo (Budokan Sevilla Dojo) www.budokansevilla.com