sábado, 14 de septiembre de 2013

23 días en Japón

La historia de Fran es la de un Sensei español, gallego para más señas, que decidió visitar la cuna del karate con un propósito firme: aprender. Fueron veintitrés los días que el Presidente de la Asociación Renbukai de La Coruña, Francisco Gutiérrez, pudo convivir con los japos en su salsa, en sus dojos y con sus costumbres, y fueron también muchas, innumerables, las experiencias vividas y las situaciones curiosas y aleccionadoras que demuestran, por si aún alguno no lo tenía claro, que el Karate, en Japón, se vive y se siente diferente.

Superada la primera fase, la de disponer de un Sensei –en nuestro caso, Toshikiko Kikumura, responsable de la escuela Renbukai en la prefectura de Kanagawa-, un “padrino” o aval que, en el país del Sol Naciente, preparase el terreno en lo relativo al resto de maestros con los que iba a convivir, entramos de lleno con Fran en el meollo del asunto: una vez allí, ¿cómo transcurrieron esos más de veinte días de entrenamientos, convivencia y karate en estado puro?
El día a día
“Nos levantábamos todos los días a las seis de la mañana –cuenta Fran-, más o menos. A esa hora la gente está ya trabajando, y las calles se presentan bien pobladas. Dormíamos en un Ryokan, un pequeño habitáculo al lado del tatami con el espacio justo para dormir dos personas, Pablo Freire, un alumno, y yo mismo. Desayunábamos algo ligero y usábamos el tatami para estirarnos un poco y, a continuación, plantificábamos la ruta del día. Decidíamos qué lugares visitar y en qué orden, por aquello de buscar una buena combinación de las líneas de metro -generalmente, aunque no siempre, con Japan Rail-. Visitamos muchos lugares. Algunos, cercanos a Atsugi, los visitábamos en el día -Ebina, Hadano, Hakone, Odawara, Yokohama, Tokyo, Saitama, Kamakura, etc.-; otros, por la distancia, no permitían la ida y vuelta en el día, así que los visitamos en una ruta continua. Hablo de lugares como Kanazawa, Kyoto, Shikoku, Hiroshima, Miyajima, Fukuoka, Nagasaki, Beppu, y Osaka, muchos de ellos emblemáticos en la historia de Japón. Cuando la ruta era corta, después de varias horas de excursión regresábamos a nuestra sede, en Atsugi, en la prefectura de Kanagawa. Entre tanto, picábamos algo durante el recorrido, y a eso de las tres nos empezábamos a preparara para la sesión diaria de entrenamiento, que duraba hasta las siete u ocho. Algunos días entrenábamos los mayores y los profesores, y otros, distribuíamos el tiempo entre nuestro entrenamiento y las clases que impartíamos a jóvenes japoneses de edad infantil y juvenil. Las clases por lo general empezaban después de los entrenamientos, a eso de las seis. Algún día incluso nos saltamos algún entrenamiento y nos desplazamos a otro lugar para únicamente impartir clases”.
“Tras el trabajo, la costumbre es irse a comer juntos, y así, todos juntos, salíamos del dojo de turno y nos dirigíamos al restaurante pactado o a casa de algún Maestro. Ésa, la de las siete u ocho de la tarde –más o menos-, es la hora habitual allí para comer fuerte, lo que nosotros hacemos al mediodía. Durante el resto del día se pica, se toma un tentempié o se come ligero, y se bebe té o zumos, pero la comida fuerte es la de la noche. En ella, las cervezas no faltaban nunca, y el paso de éstas a una bebida típica japonesa, el sochu, que se toma con té o con limón, marcaba el punto de inflexión: la fiesta estaba a punto de acabarse. Y digo fiesta porque realmente lo era, aunque comedida, familiar. Había un ambiente agradable entre todos los Maestros y se respiraba cordialidad y “buen rollo”. A eso de las diez o diez y media, tras el mouchi, cada uno a su casa, y nosotros, Pablo y yo, a descansar a Atsugi para la jornada siguiente. Es curioso, justo cuando aquí empezaría la fiesta, allí se acaba. Al principio, choca; luego, como con todo, te acostumbras”.
Curiosidades
Y es que el choque cultural, las grandes diferencias que existen en la forma de vivir y de pensar entre Europa y Japón, da lugar, sin duda, a innumerables situaciones curiosas y paradójicas que se reflejan en vivencias cotidianas normales y, cómo no, en la propia concepción del arte marcial. “Por mucho que sepamos lo marciales que son los japoneses a la hora de hacer Karate –continúa Fran-, ver su comportamiento nos va a seguir chocando. El respeto, la educación, la sensación de humildad que transmiten en los entrenamientos… cosas como ver cantar en clase el Dojo Kun, tanto al principio como al final, tanto a niños como a mayores, es algo que te pone los pelos de punta.
Es más, incluso en las clases infantiles son los propios niños quienes dirigen todo este protocolo, y cada uno saluda personalmente al Sensei, al que se le profesa un profundo respeto. Nosotros, la mayoría de los europeos, incluso sabiendo diferenciar, distinguir entre karate deportivo y Karate Arte Marcial, y aún decantándonos más por este último en nuestras clases, siempre estaremos a años luz de los japoneses en este sentido. Es algo que choca, más aún cuando este respeto por la figura del Sensei y la marcialidad es “universal” en Japón; da igual el dojo al que vayan los Maestros, sea el suyo propio o el de un colega, que todo el mundo, incluidos los empleados del gimnasio o del club en el que se desarrollan las clases, profesan un profundo respeto al Sensei, que se manifiesta en reverencias y un trato exquisito. Un occidental puede incluso sentirse algo violento ante tanta cordialidad, pero cuando te acostumbras llegas a pensar que eso es una característica inherente a la raza”.
“Otra de las cosas que me llamaron la atención de los japoneses y su forma de ser –ahonda Fran en la idiosincrasia del pueblo nipón- fue la increíble puntualidad y la palabra que tienen. Con respecto a la puntualidad, roza los límites de la lógica: si te dicen que cojas el bus de las 7:32, coge el de las 7:32, porque si lo coges un minuto antes o después, la ruta será totalmente diferente, no hay margen, la puntualidad es a rajatabla. Y, con respecto a la fuerza de su palabra, tengo una anécdota. Estando ya en Japón, Kikumura me facilitó el teléfono de Kanno Sensei, el Director Técnico de la Renbukai de Japón y miembro de la Comisión de Arbitraje de la Federación Japonesa de Karate. Es una persona importante, el segundo jefe de la Renbukai tras el anciano octogenario Shigeo Tanaka, Maestro de Takayuki Hori, el Sensei que introdujo el estilo Renbukai en Galicia. Pues, como te decía, me puse en contacto con él por teléfono y, medio en inglés, medio en japonés de andar por casa, concertamos una cita para la semana siguiente en una estación de tren a una hora determinada. No nos conocíamos en persona, y en toda la semana no mantuvimos ningún tipo de contacto con Kanno Sensei, así que, llegado el día, dudaba si estaría allí, si se acordaría de la cita que había concertado una semana antes con quien ni siquiera conocía... y allí estaba, a la salida de la estación, con el karategi puesto y una bicicleta. Nos llevó a su dojo y nos enseñó todo lo que en un día se puede aprender. Eso es ser de palabra".

”Ahora me viene a la mente, como anécdota, aunque poco tiene que ver con lo anterior –prosigue el protagonista de la historia- una situación curiosa que se producía durante algunos entrenamientos de Kumite: cuando había que ir pasando rondas y se daba un empate, los karatekas se jugaban el paso de ronda con el juego clásico de piedra, papel, tijera. Mientras lo hacían disfrutaban, se reían y, ciertamente, resultaba muy curioso verles gesticular todos contentos”.

“La relación entre los maestros también es muy especial –responde Fran cuando le preguntamos si reina la cordialidad entre tanto Gran Maestro concentrado en tan poco espacio, compartiendo entrenamientos y mucho tiempo juntos-. Tuvimos la oportunidad de asistir a entrenamientos con gente de la AJKF –All Japan Karatedo Federation-, la asociación más extendida en Japón, más antigua que la WKF –World Karate Federation-, con la que convive, y es increíble el respeto que se tienen unos a otros. Los entrenamientos estaban repletos de Sensei de las más altas graduaciones, y todos se muestran un gran respeto, intercambian conocimientos y se muestran abiertos a las aportaciones de otros maestros, incluso de otras escuelas. No dudo que haya rencillas y tiranteces entre algunos de ellos, pero si las hay, las resuelven en privado, no en el dojo, ni en las competiciones”.
La Competición
Pero entre tanta marcialidad, en Japón también hay un hueco para las competiciones. Y surge la duda: ¿en qué se diferencian las competiciones que se celebran en Japón de las españolas y europeas? “Tuve el honor de arbitrar en un campeonato, y la verdad es que hay muchas diferencias –explica Fran-. Para empezar, el respeto que se muestra por los jueces: según van entrando, el público y los competidores les saludan con respeto en un acto protocolario que da idea de la diferente concepción con respecto a Europa. Otra diferencia notable es que allí siguen empleando el viejo sistema de puntuación de Yuko, Wasari e Ippon, además de realizar muchas competiciones en parqué. En el campeonato que yo estuve arbitrando, las rondas se disputaron en parqué, y sólo las finales se hacían en tatami de puzzle. Además, a eso del mediodía, la competición se paró para comer, y allí, todos juntos -público, competidores, técnicos y familiares, sólo los jueces comíamos en un reservado-, sacábamos las cajas de comida típicas y empezábamos a comer. Me resultaba emocionante ver comer juntos a dos competidores que hacía diez minutos se estaban dando de lo lindo en una ronda”.
Y hablando de rondas y de combates, no podemos dejar de lado un aspecto que diferencia radicalmente los dojos japoneses vinculados a la AJKF de los dojos europeos, donde la práctica de shiai kumite es mayoritaria. Nos referimos al Bogu Kumite, o combate con armadura, característica en Japón, principalmente vinculada a la escuela Renbukai, y que permite aplicar golpes a plena potencia sin riesgo de lesiones o, al menos, minimizándolas. “La Renbukai es una de las escuelas más conocidas y respetadas en Japón –aclara Fran-. Un competidor de prestigio de Shito Ryu que hizo una exhibición del kata Suparinpei durante una de las reuniones de la AJKF, me comentó que, si haces Renbukai, puedes practicar katas de cualquier escuela. Con respecto al Bogu Kumite y su parcial desconocimiento en España, la causa es muy simple: el introductor del estilo en nuestro país, Hori Takayuki Sensei, alumno de Shigeo Tanaka, era un gran experto en kata, pero no le gustaba practicar Bogu Kumite, y no lo consideró trascendente cuando empezó a transmitir aquí su arte marcial. En el resto, las ideas que Hori introdujo en Galicia coinciden plenamente con el Renbukai en Japón, sobre todo lo referente a la búsqueda de la técnica maestra, la técnica suprema que conduzca a la derrota ineludible del oponente. Este concepto ya lo había oído de boca del gran Antonio Oliva hace unos años, y me resultó curioso relacionarlo. En cualquier caso, he de decir que en realidad tanto el Bogu Kumite como el Shiai Kumite comparten protagonismo en los dojos de Japón. Unos son partidarios de un sistema; otros, de otro, pero hay respeto y cada uno decide el tipo de combate que quiere practicar”.
Los dojos
En tantos días de viaje da tiempo para visitar muchas escuelas, y no está de más conocer con detalle los sitios visitados y las características físicas de los dojos. Fran tiene la palabra. “Como ya te comenté, estuvimos residiendo la mayor parte de tiempo en Atsugi, en la prefectura de Kanagawa, cuya capital es Yokohama, en la cual se disputan anualmente los campeonatos nacionales. Cerca de Atsugi hay muchos dojos de Renbukai, aunque también de otras escuelas. Estuvimos también en Kanazawa, Osaka, Tokushima, Tokio, Saitama –al norte de Tokio, donde vive Shigeo Tanaka, máximo responsable de Renbukai en Japón y Sensei de Takayuki Hori-, Yatsuka –donde vive Kanno Sensei, antiguo compañero de Hori y segundo jefe de la Renbukai en Japón-, Odawara, Miyajima, Fukuoka, Nagashaki, Beppu, Osaka –dormimos en un hotel cápsula muy curioso, con el espacio justo para dormir y dejar tus cosas-… Ya en plan turístico, estuvimos en la isla de Shikaku, donde todos los años hacen la ruta de purificación de los 88 templos, en la que los peregrinos van ataviados de blanco, con el gorro típico de los recolectores de arroz, y portan un bastón, al más puro estilo Xacobeo pero sin concha ni adorno. En Hiroshima pasamos el fin de año, y resultó curioso. Por la noche la gente está en casa, con su familia, y a primera hora de la mañana se levanta y se va al templo a rezar. Quien vive lejos del templo llega a no dormir para poder empezar a rezar a primera hora del día primero. Con respecto a los dojos, sólo puedo decir que hay mucha variedad: desde un pequeño recinto antiguo, con suelo de madera, apartado del mundo, hasta un dojo moderno, con tatami de puzzle como los que usamos aquí en Europa, ubicado en pleno centro comercial o deportivo. Predominan, eso sí, los suelos de madera –sólo estuve en un dojo dotado de tatami de puzzle-, y no falta en ninguno de ellos ni el típico altar shintoista, ni los makiwaras usados para el endurecimiento de las zonas de golpeo, ni la foto de un Sensei, en unos casos Funakoshi, en otros el creador de otro estilo, como Mabuni, o incluso la imagen del propio sensei del dojo en cuestión”.

“En Odawara, concretamente en Hadano, estuvimos entrenando en un dojo ubicado en una antigua fábrica, un horno de cerámica antiquísimo en cuya planta superior, en un rincón apartado, había un tatami de aspecto viejo y bucólico, que recordaba a las pelis de artes marciales antiguas. Pero en realidad era un dojo en toda regla, con su altar shintoista y sus makiwara, como todos los demás”.

Imaginamos que habrás dejado mucho allí, en Japón, y que algo te habrás traído… “Me he traído conmigo muchos recuerdos, algunos inolvidables, además de gran cantidad de souvenirs, sochu, y, ante todo, muchas ganas de volver. Tengo que agradecer a todos los Sensei y estudiantes el buen trato que me dispensaron. Me vienen a la cabeza muchos nombres, y sé que me dejo tantos otros: Ogatta, Yashushi Tanaka, Yashushato Mashayoshi, Akiyama (antiguo Campeón de Shito Ryu), Toshihiko Kikumura, Toyoshima, Taishi Hokazono. A todos ellos les di todo lo que llevaba, pequeños detalles sin importancia, pero sé que ellos me han dado más a mí”.
Una intención: volver
No dudamos que, para un amante del karate, regresar a la Vieja Europa después de más de veinte días disfrutando y viviendo el karate a tope en el país que lo parió, fastidia, pero más fastidia aún irse sin tener ni idea de qué ni cómo hacer, ni qué actitud tomar. Dejando a un lado os aspectos técnicos del viaje, pedimos a Fran, por último, que nos dé algún consejo para quien tenga la intención de ir a Japón a aprender Karate. “Si vas a Japón a aprender Karate debes hacerlo en su sentido más profundo, a APRENDER con mayúsculas. Los occidentales tenemos la necesidad de enseñar lo que sabemos, y ésa, allí, no es la actitud correcta. Tienes que ser capaz de pedir sin pedir, de extender las manos para que ellos te las llenen. Si vas en plan de aprender SU karate, con tu vaso vacío para que ellos lo llenen, te lo darán todo. Yo, como ya te dije, sólo tengo clara una cosa. Que, como dijo el general Mc Arthur, volveré”.

fuente: Texto: Gaspar J. Barrón - Fotos: F. Gutiérrez & Yamaguchi Sensei - Karate total

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Raúl Jiménez, del gimnasio Bunkai, acudirá al europeo de Kick Boxing

El joven Raul Jiménez Sanchez alumno del Gimnasio Bunkai de Ciudad Real participará en el próximo campeonato de Europa Cadete-Junior de Kick Boxing que se celebrará en Krynica-Zdroj (Polonia) del 14 al 22 de Septiembre.

El Gimnasio Bunkai informa en un comunicado de prensa que Raul Jiménez, de tan sólo 17 años, ha sido seleccionado por el Equipo Nacional para participar en este Europeo donde su padre y entrenador Ángel Jiménez, que se encuentra en una buena forma y con mucha ilusión ya que se ha sacrificado durante todo el verano con duros entrenamientos para ir en la mejor forma a su primera cita internacional.

“Esperamos que haga un buen papel y se traiga una medalla”


lunes, 9 de septiembre de 2013

IX El Guerrero se agazapa

Debes medir con cuidado los próximos pasos a dar. El camino te conduce hacia un sitio peligroso. A fin de salir inmune, debes poder observar sin ser visto. Agazápate, fúndete con el suelo, y mantén los ojos bien abiertos. Flecta tus patas traseras, reúne los ejércitos contrae tu cuerpo y luego libéralo de un brinco. Salta sobre él. Sin notarlo, estará perdido.
fuente: El Oráculo del guerrero

domingo, 8 de septiembre de 2013

-SANCHIN NO KATA-

Mucho se puede estudiar sobre este kata aparentemente sencillo, pero cuya dificultad lo comvierte en uno de lo más estudiados por todos los estilos.
Finalidad del kata Sanchin
Practicar correctamente un arte marcial implica el manejo correcto de estos factores: desplazamiento, respiración, coordinación, control del "Ki" o energía interna , táctica y estrategia. Cuando se dominan los dos primeros de estos factores, el resto van encajando de modo natural. Sanchin es un ejercicio que enseña la forma correcta de desplazarse y respirar. Cuando se consigue el dominio de este Kata, el arte marcial se practicará correctamente.

Sanchin significa "Tres Batallas"
Suele decirse que aquel que combate tres veces en un campo de batalla es un guerrero experimentado y está en el camino de la maestría. Las tres batallas, admitido generalmente que se refieren al dominio del cuerpo, de la mente y del espíritu, son la batalla por controlar el "Ki" (en chino: "Chi"). Esto es lo que se trata de conseguir con la práctica del Kata Sanchin. Existen muchos caminos para llegar a este objetivo (por ejemplo, la práctica del Tai-Chi-Chuan persigue el mismo objetivo), e incluso se han desarrollado variaciones del Kata Sanchin. Hay versiones "Ju" (suaves) que trabajan los movimientos y la respiración, y versiones "Go" (duras), que además incluyen tensión muscular dinámica. Este último tipo de Sanchin (el Sanchin original) es el practicado en el Karate estilo Goju Ryu.

El kata está estructurado de forma que hace circular la energía por el organismo. Los primeros movimientos implican ciclos dobles de respiración (retrasar un puño inspirando, adelantar el puño expirando, comenzar un giro del brazo inspirando, terminar el giro en Chudan Uke expirando). Los siguientes movimientos implican un ciclo de respiración simple (inspirar/expirar) sobre un único movimiento de mano. Los movimientos finales usan también un ciclo de respiración, pero con movimientos de manos complejos. Al finalizar el Kata se realizan respiraciones breves con los que finaliza la circulación de la energía, asentando ésta en el Tanden.

Las secuencias de respiración/movimientos son similares en las versiones "duras" y "suaves" del Kata. En Goju Ryu se incluye además la tensión muscular dinámica. Durante los ciclos de tensión y relajación muscular se consigue una circulación más eficaz de la energía. No obstante, ésto es algo que no debe ser practicado sin la muy cuidadosa supervisión de un maestro conocedor del Kata: mientras que ejecutado correctamente los efectos sobre el organismo son muy beneficiosos, una práctica errónea tiene un peligro potencial (lesiones musculares, elevación de la presión sanguínea a niveles peligrosos). Por otra parte, y debido al complejo trabajo que se efectúa sobre la respiración y la tensión muscular, está contraindicado en niños y jóvenes aún en edad de crecimiento.

Filosofia Zen y Sanchin (texto de Seikichi Toguchi)
Las Artes Marciales japonesas han estado siempre profundamente relacionadas con el Budismo y, en particular, el Budismo Zen. En esencia, la meta final de un artista marcial serio, "alcanzar un estado de iluminación", tiene su raiz en el Budismo. Aunque existen otras, dos de las vías hacia esta "iluminación" budista son la práctica de lo que podríamos llamar "Zen Estático" y "Zen Activo". Mientras que el primero se basa en la quietud, el segundo se basa en la acción. Ambos son, sin embargo, una sola realidad vista y practicada desde diferentes perspectivas.

El tema que se trata aquí es el uso del "Zen Activo" en el entrenamiento. Tanto los monjes Zen en el templo de Shaolin, en China, como los samurais medievales, en Japón, usaban el "Zen Activo" como ayuda para disciplinar, controlar y reforzar sus energías físicas y mentales. Eventualmente, este tipo de Zen, como sistema para enfocar la energía hacia un "estado de iluminación" (y superioridad física), evolucionó a un método de entrenamiento de artes marciales conocido como Sanchin.

A pesar de que cada estilo japonés de arte marcial tiene características propias, se puede seguir la pista a sus orígenes hasta una sola fuente, que utiliza este método particular de entrenamiento. Además, puede decirse que Sanchin se realizaba en todos los estilos en el pasado. Mirando al Karate actual, parece extraño que muchos estilos no practiquen un programa de entrenamiento físico tan bueno como es Sanchin. (NOTA: actualmente, en el programa de educación física de algunas escuelas de Okinawa se practica el estilo Shorin de Karate, que incluye Sanchin. No obstante, debido a que Sanchin no es aconsejable -médicamente hablando- en jóvenes en edad de desarrollo, fue eliminado posteriormente del programa).

Los karatekas podemos estar orgullosos del Sanchin. Es único en el Karate, y no existe en ninguna otra arte marcial japonesa. Considero que ha de ser visto no solo como parte del estilo Goju-Ryu, sino como un recurso precioso del Karate-Do de Okinawa.

Cualquiera que estudie Goju-Ryu puede usar Sanchin para desarrollar hábitos correctos de respiración, fuerza física y poder mental. La frase "Sanchin de tres años" puede oírse a menudo en nuestras sesiones de entrenamiento, yendo el Sanchin acompañado de ejercicios preparatorios, complementarios y útiles, empleados para desarrollar fortaleza física. Y después, entrenamiento Sanchin concentrado en mano abierta y formas prácticas de combate.

Recientemente, el Karate ha sido estudiado poniendo énfasis en el combate libre, sin un entrenamiento físico básico, o un entrenamiento previo de técnicas básicas. Esta forma de practicar contradice el objetivo esencial del Karate, y es la forma más rápida de conseguir lesionarse o perjudicarse la salud. Debemos ser cuidadosos.

El entrenamiento de Sanchin es muy difícil y complejo. A consecuencia de esto, no puede ser explicado aquí completamente. Su uso, sin embargo, no se limita exclusivamente a la preparación para las artes marciales. No necesita mucho tiempo ni espacio, y puede servir como una interrupción físicamente beneficiosa y estimulante del estudio o del trabajo. Y también, ya que no exige demasiado en tiempo o espacio, debe ser practicado frecuentemente.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Kick-boxing de exhibición en Rincón de la Victoria (Málaga)

El próximo 8 de septiembre la localidad malagueña de Rincón de la Victoria acogerá la primera velada del luchador, organizada por el Ayuntamiento de la ciudad. Durante la exhibición pionera que tiene como fin potenciar estas actividades deportivas, competirán 22 luchadores (18 chicos y cuatro chicas) en las modalidades de Kick-boxing y K1.

fuente: malagahoy.es

miércoles, 28 de agosto de 2013

Curso Dirk Müller Sensei, 31 de agosto y 1 de septiembre de 2013, en Alicante

Lugar: Centro Deportivo Arena Alicante
Avda. Locutor Vicente Hipólito, s/n (Playa de San Juan)
Horario:
Sábado 31
De 11:00 h. a 13:00 h.
De 17:00 h. a 19:00 h.
Domingo 1
De 11:00 h. a 13:00 h.
Precio:
35 € Curso completo
20 € Una sesión
fuente: Aikido Alfaz

miércoles, 21 de agosto de 2013

Tatsuhiko Hattori Sensei (de los primeros Maestros Japoneses que llegaron a España)

Tatsuhiko Hattori Sensei
Textos y fotos: Pedro Conde
El maestro de karate japonés Tatsuhiko Hattori nació en el 10 de abril del año 1944, en un pueblo de Nagoya llamado Jimokuji,  perteneciente a la prefectura de Aichi (Japón), su  padre era el alcalde del mismo. Con 17 años comienza sus estudios universitarios de Filología Española en la Universidad de Nanzan (Nagoya), donde existe un Dojo como en “casi” todas las facultades de Japón. Allí empieza a practicar karate con el maestro NorioKachi alumno directo de Gichin Funakoshi y Yoshitaka Funakoshi. Por lo que el estilo que aprende es el de O sensei Funakoshi , sin embargo, en la facultad recibe el nombre de Nanku-Kai (asociación de karate de la Universidad de Nanzan y que diera nombre al kata creado por NorioKachi, denominado Nanku-Ichi). Aquellas clases, normalmente, eran supervisadas por el maestro Genshin Hironishi quien que acude con asiduidad a la universidad, a supervisar las clases y de vez en cuando a impartir sus enseñanzas.

En el año 1966,  la Universidad de Nanzan organiza para perfeccionar el español, un curso intensivo en la UIMP de Santander. En dicho viaje llega a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, y el rectorado organiza una fiesta, en los días preliminares a la misma, el maestro Hattori conoce al cántabro Manuel Palacios (pionero del karate en España), éste pone en conocimiento de la dirección las habilidades del joven estudiante nipon, por lo que le piden que realice una exhibición de ese arte desconocido pero temido por todos, que es el Karate. El maestro accede y realiza una demostración con un alumno del sensei Murrakami en la antigua cafetería de “Las Llamas” junto a su amigo Manuel Palacios. La exhibición resultó ser un gran éxito pues es incuestionable la eficacia del karate en combate, cualquier persona con esos conocimientos y habilidades físicas está en una clara superioridad ante uno o varios agresores. Tras ver en acción a Hattori todos comprenden porque la práctica del karate está prohibida en España. Debido al éxito de la exhibición, el maestro Manuel Palacios invita al maestro Hattori a impartir clases de su arte en el gimnasio que tenía en la calle Cádiz de Santander (Cantabria), que se llamaba “Karatekan Judo”. En un principio el maestro declina la invitación, quizás piensa que en Japón hay mejores karatekas y maestros que él…. Sin embargo, la idea le seduce, le encanta España en general y en particular Cantabria. Tras sopesar los “pros” y “contras”, pues aquello implicaba dejar su país y empezar una nueva vida en un país extraño, Hattori toma una difícil decisión que cambiaría su vida para siempre: volver a España al menos por un año  y por tanto,  ser uno de los pioneros del Karate en Europa. La labor que le esperaba era ardua, sin embargo, tras obtener el beneplácito de su maestro Genshin Hironishi, quien le examina de cinturón negro 4º dan, junto al maestro Yoshio Someya, regresa de nuevo a Santander el 12 de abril de 1967 donde empieza a impartir inmediatamente sus enseñanzas.
En aquella época era el segundo maestro japonés que implantaba sus enseñanzas en nuestro país, el primero recordemos, sería el maestro Atsuo Hiruma (Shotokai), el cual llegó un año antes a Madrid. Tiempo después, vendrían otros maestros, pero lo que es incuestionable es que el maestro Tatsuhiko Hattori ha sido uno de los grandes pilares del Karate en nuestro país, inclusive, en el tema de arbitraje, fue el primer arbitro de Karate que tuvo España, no sólo a nivel nacional, también internacional, por ello y por todos sus méritos y logros en el Karate-do, -Karate David- y por cortesía de Pedro Conde, le traemos este mes a esta weblog.

Leer más

miércoles, 14 de agosto de 2013

El “último ninja” de Japón revela los secretos de su entrenamiento

Jinichi Kawakami, ingeniero japonés de 63 años, asegura ser el último ninja en este mundo, alguien que desde los 6 años se formó en los secretos y las enseñanzas de esta sociedad guerrera, y quien se niega a tomar un discípulo que pueda mantener viva la tradición.
Jinichi Kawakami, un ingeniero japonés de 63 años, tiene la fama de ser el último ninja sobre la Tierra, el último dirigente del clan Ban, cuya antigüedad se remonta a 500 años y en el cual aprendió las legendarias habilidades que se atribuyen a esta sociedad guerrera.

Kawakami asegura que, actualmente, los ninjas han dejado de existir más allá de la atracción turística, el cebo con que se atraen visitantes a Iga, una ciudad montañosa al suroeste de Tokio donde alguna vez habitaron.

Las enseñanzas del ingeniero comenzaron a la edad de 6 años, sin mucha conciencia de lo que hacía ni muchos recuerdos actuales de su mentor, Masazo Ishida, un hombre que, dice, se vestía como un monje budista. “Fue mucho después cuando me di cuenta de que estaba practicando ninjutsu”, declaró Kawakami a un diario australiano.

Su entrenamiento también pasó por otros aspectos como el estudio de reacciones químicas, del clima y de la psicología, demás del desarrollo de distintas habilidades físicas y mentales como la concentración o la escucha atenta de sonidos prácticamente inaudibles (por ejemplo, la caída de una aguja sobre el piso). Igualmente se formó en las adversidades del dolor, el hambre, el frío y el calor.

Con 19 años Kawakami heredó el título de maestro, accediendo así a otro tipo de conocimientos e instrumentos, una tradición que esencialmente se trasmitió de boca en boca.

Sin desmentir ni confirmar las creencias en torno a los ninjas, Kawakami asegura que mucho de este arte se basa menos en la fuerza que en la oportunidad de tomar desprevenido al oponente, con la guardia baja, aprovechando a partir de este momento la distracción y la confusión, sea para atacar y vencer o para engañar y huir.

Y aunque el hombre se cuida mucho de decir que es el último ninja en este mundo —por temor a rivales que quisieran arrebatarle lo que sabe—, al mismo tiempo dio a conocer su renuncia a tomar a su cargo a un aprendiz, condenando a la extinción a la estirpe de los Ban y a los ninjas al recuento que solo la historia pueda hacer de su existencia en este mundo.

fuente: news.com.au

viernes, 9 de agosto de 2013

4º DAN de Kyokushinkai Karate Sensei Roland Juric de Wettingen

Sensei Roland recibiendo el título de Cinturón Negro 4º Dan de la mano de Hanshi Steve Arneil
El Campamento Internacional de Verano celebrado en Suiza de la IFK (Federación Internacional de Karate - Kyokushinkai), tuvo lugar del 27 de julio al 1 agosto, en Willisau (Lucerna).

Alrededor a 130 atletas de karate, de países como Suiza, Alemania y Bulgaria, se dieron cita con el Gran Maestro de Inglaterra, Hanshi Steve Arneil, 10º DAN, fundador y presidente de la IFK,  que con sus casi 79 años aún aporta formas tradicionales y al mismo tiempo renovadas, en la mejora de la formación y del proceso de aprendizaje del karateka kyokushin. Entrenar con Hanshi Steve Arneil, siempre es una oportunidad única de hacerlo con un alumno directo de Mas Oyama (fundador del Karate kyokushinkai). 

En un máximo de cuatro sesiones por día, durante una o dos horas y con entrenamientos nocturnos incluidos, todos los participantes tuvieron que demostrar una perseverancia fuerte, y grandes dosis de disciplina y de concentración, todo ello imprescindible para la practica del kyokushin karate.

El campamento este año contó con el Karate Kyokushinkai de Wettingen, participando sus cinturones negros, así como algunos de sus Kohai (estudiantes). Como viene siendo costumbre en estos campamentos, a los participantes examinados se les hace entrega de las graduaciones obtenidas tras su examen. En esta ocasión Sensei Roland Juric, fue honrado por sus logros en la Asociación de Karate, como fundador del dojo en Wettingen, por su obra y misión en la zona, y como organizador del torneo jóvenes promesas de Kyokushin karate. De la mano del Gran Maestro Hanshi Steve Arneil, 10º DAN, el cual le hizo entrega a Sensei Roland del diploma de 4º DAN de Karate Kyokushinkai. Por lo tanto, a partir de ese momento pasó a ser uno de los seis portador 4º Dan de Suiza IFK Kyokushinkai.

Enhorabuena Sensei y OSU!!

jueves, 8 de agosto de 2013

VIII El Guerrero parte en busca del Demonio

Ya no es posible seguir viviendo así. El Demonio te ha acosado demasiado tiempo. Le has dado demasiada ventaja. Estás jugando su juego, te tiene a su merced. Si quieres ser libre, debes invertir los papeles. Reúne tus ejércitos antes de emprender el viaje. Búscalo dentro de ti, atrévete a mirar en tu interior. En la jornada encontrarás alimañas y carne putrefacta. Pero encontrarás Princesas y Maestros también. Ellos te ayudarán en el Combate. Ello no significa que lucharán por ti, pero tal vez puedan secar el sudor de tu frente, la sangre de tus heridas. Persigue al Demonio, acósalo, enfréntalo. Desciende hasta el fondo del infierno a buscarlo. Verás que se esconde y rehuye tu presencia. Cuando eso ocurra no pienses, sin embargo, que has triunfado. Que en ese momento la cobardía no se apodere de ti y te haga cejar en la búsqueda. Si no lo ves cuando lo buscas, escarba en los rincones no explorados aún. Persíguelo día y noche. Aprende a reconocer sus huellas, sus olores, sus marcas. Y cuando lo encuentres, pártelo en dos de un sólo sablazo. Sin ira, pero con la fuerza del trueno. Obsérvalo cuidadosamente. Cerciórate de que está muerto. Luego regresa a la superficie. 
Serás victorioso, consérvate humilde. Siéntate, respira. 
Y luego sigue tu camino.
fuente: El Oráculo del Guerrero

domingo, 4 de agosto de 2013

El 'aikido' correcto no puede llegar a dominarse sin seguir a un instructor

El espíritu del Aikido de Kisshomaru Ueshiba (1921-1999) fue uno de los primeros libros de aikido que tuve la oportunidad de leer, y es sin duda uno de los textos que merece la pena releer sobre el tema. Existe una amplia biografía sobre nuestro arte marcial, pero no toda merece la pena. Este título es importante y nos remite a las fuentes originales desde el punto de vista de II Doshu, figura fundamental en el desarrollo y difusión mundial del aikido. Como la mayor parte de los libros made in aikikai la edición original es de Kodansha Internacional.

En uno de los capítulos centrales del libro, el autor nos relata como hacia 1936 O Sensei redactó una serie de seis normas básicas sobre las reglas del dojo. Era una petición que los alumnos más antiguos le habían pedido expresamente al maestro con motivo de la incorporación de cada vez un número mayor de alumnos. Como bien explica Kisshomaru Ueshiba esas normas están redactadas en un estilo un tanto arcaico ya que proceden de otra época, pero sus puntos principales y su espíritu siguen totalmente vigentes. A partir de ahí, el autor las resume de esta manera.

1. El aikido correcto no puede llegar a dominarse si uno no sigue estrictamente las enseñanzas de un instructor.

2. El aikido como arte marcial se completa si estamos alertas a todo lo que sucede a nuestro alrededor y no dejamos ninguna apertura vulnerable (suki).

3. La práctica se convierte en alegre y agradable una vez que uno ha entrenado lo suficiente como para que el dolor no le moleste.

4. No te quedes satisfecho sólo con lo que te han enseñado en el dojo. Debes constantemente digerir, experimentar y desarrollar lo que has aprendido.

5. En la práctica, uno no debería nunca forzar las cosas de manera innatural o irracional, sino que debería emprender el entrenamiento adecuado a su cuerpo, condición física y edad.

6. El propósito del aikido es desarrollar el verdadero ser humano. No debería utilizarse para exhibir el ego.

Y estos son, según el autor, los puntos fundamentales sobre los que se organiza la práctica de aikido y así de esta manera se mantienen en el Hombu Dojo.

jueves, 1 de agosto de 2013

Los ninjas a punto de extinguirse

Como muchas otras cosas, el silencioso y selecto arte del ninjutsu está por desaparecer en su veta tradicional en Japón, ante la inundación de la cultura global electrónica.
Mitificados por la cultura pop moderna, los ninjas son considerados lo más avanzado y hermético de las artes marciales japonesas, asesinos secretos cuya destreza se acerca a lo supernatural. Y si bien, una versión menos fantástica de esta selecta y furtiva sociedad marcial, sigue existiendo, según reporta la BBC, esta parece ser la última generación.

Históricamente existe mención de este clan en el periodo Edo, alrededor del año 1600, aparentemente lo ninjas, que manejaban el arte del ninjutsu, eran contratados por nobles samuraís para espiar, sabotear y hasta matar, y mimetizaban la sombra, en sus atuendos negros, casi invisibles, hasta atacar desapercibidamente. Utilizaban armas legendarias, como la famosa estrella shuriken, o el arco fukiya, silenciosas y mortales. Aunque también utilizaban espadas –algunos eran una versión nocturna del samurai– y sus propias armas para trepar castillo y penetrar fortalezas.

La BBC identifica a dos ninjas sobrevivientes –quizás los verdaderos ninjas siguen en la maleza, fuera de los reflectores. Uno de ellos es Jinichi Kawakami, jefe 21 en una larga lista de miembros de la familia Ban, una de las 53 que formaban parte del clan ninja Koka. Kwakami aprendió ninjitsu desde los sies años de su maestro Masazo Ishida, primero pensando que lo estaban preparando para convertirse en un ladrón. Curiosamente otro de los talentos que le enseñaban a los ninjas era mezclar medicinas, algo que tenía que ver con la posibilidad de hacer daño a sus enemigos pero que también tenía una aplicación a la propia salud, añadiendo a la disciplina una dimensión como la que tiene el qi-gong por ejemplo.

Junto con Kwakami, un ingeniero de día, el título de último ninja pertenece a Masaaki Hatsumi líder del clan ninja Togakure. Hatsumi es el fundador de una multitudinaria organización de artes marciales llamada Bujinkan y ha trabajado como asesor de numerosas películas, incluyendo alguna de James Bond. 

Ni Kwakami ni Hatsumi  cuentan con un heredero a quien transmitir sus conocimientos. Los silenciosos y discretos conocimientos del verdadero ninjitsu se ven opacados por los excitantes programas de televisión, las armas de fuego o las abundantes olas de información del Internet: el misterio ya no permanece y pocos tienen la dedicación. Al menos de que exista otro clan en la sombra –su lugar natural– es posible que los ninjas desaparezcan (y eso es lo que mejor saben hacer).

fuente: pijamasurf
Respetar a todos y a las personas que no practican tu estilo y/o pertenecen o no a otra federación, es fundamental.
No se hace distinción de estilos, federaciones, organizaciones y asociaciones.
Nadie es tan perfecto para criticar a los demás.
David Vallejo (Budokan Sevilla Dojo) www.budokansevilla.com